La energía mecánica transmitida en forma de fuerza aplicada sobre la superficie de la piel (presión), provocará el movimiento de las estructuras anatómicas subyacentes.
Los efectos de dichos movimientos dependerán de la intensidad, sentido y dirección de la fuerza aplicada, así como de la frecuencia del movimiento producido.
En Electroestética podemos producir presión y movimiento de varias formas, tenemos distinta aparatología que trabaja con este tipo de energía.
Podemos transmitir energía mecánica mediante la aplicación de presión y mediante la aplicación de onda sonora.