Podemos distinguir dos tipos de presiones:
Presión positiva: presión producida sobre la superficie de la piel, la cual tiene unos efectos de movilización de los tejidos dérmico y subdérmico. Nos presiona la piel.
Presión negativa o succiones: presión producida sobre la superficie de la piel, ejerciendo una succión o vacío, elevando las estructuras anatómicas subyacente, provocando modificaciones en los tejidos.